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Are friends electric?

Dándole vueltas a los temas de siempre, esta vez me voy a marear con cómo ha cambiado la forma de relacionarnos entre nosotros, lo que es uno de los pilares en los que se basa el concepto de sociedad, sea urbana o de cualquier otro tipo.

Sin hacer los clásicos viajes interestelares a tarvés del tiempo y el espacio para compararnos con los cromagnones, los romanos o los leones de la selva, intentaré centrarme en lo que podríamos llamar relaciones virtuales. (aviso que es un tocho de mucho cuidado…)

Recuerdo no hace mucho tiempo (lo sé, estoy viejo, pero no tanto…), cuando no había ni móviles ni internet en cada esquina. Eran tiempos en los que el círculo social de cada persona venía muy determinado por su entorno físico: escuela, trabajo, vecindario, etc. Así, tus amigos eran los compañeros de clase, tu amor platónico era la vecina del 4º y tu mayor enemigo era el trepa del curro. En aquella época, cuando querías quedar con alguien, podías tocar el timbre de su casa, llamar al teléfono o haber acordado con premeditación y alevosía una cita en lugar y momento concretos. No podías enviar un sms o hacer una perdida si llegabas tarde o te daba la pereza del último momento. Todo hasta el final.

Era un modo de relacionarse bastante crudo y directo, carne contra carne, ojos enfrentados. Puedo oler tu pelo.

Aprovechando que Inma habla sobre la soledad, si en aquella época de timbres y olores no habías tenido suerte en el colegio y habías quedado apartado del mundo popular, podías enfrentarte a una soledad imposible. Ni tan siquiera el consuelo de los mensajes Spam. La nada. Todo pasaría por un recogimiento interno hacia los oscuros jardines de la autocompañía. Claro que ahí aparece todopoderosa nuestra amiga la pantalla, la compañía infinita.

Si por el contrario pertenecías al conjunto A de popularidad, la vida era tardes de patio, pistolas de pistones, balones acosados en campos ilimitados, etc. Hola, éste se llama X y es amigo de Y. Mañana a las 8 en la plaza. Está Asier?. Dice mi amiga que te diga que tu amigo…

Saltemos en el tiempo…

Envía “amigo” al 7431 y recibe mensajes puntuales de amigos virtuales en tu móvil. Realismo garantizado. Se acabó la soledad.

Are you in facebook?

No consigo recordar dónde escuché una frase legendaria: “No necesito ampliar mi círculo de amigos, mi vida social es perfecta, tengo 15000 amigos en facebook a los que nunca tendré que conocer”

Cómo nos ha cambiado la forma de relacionarnos?

Ahora puedes pasar un año sin ver a alguien, siempre y cuando envíes algún sms, mail o hagas una llamada perdida puntual que mantengan el hilo de unión social.

Evidentemente no hay por qué llegar a ciertos extremos y todo es cuestión de equilibrios, de saber usar las ventajas de cada herramienta, pero voy a centrarme más en esos maravillosos extremos que tantas líneas me permiten escribir, aunque el supermercado esté cerrado…

Se podría hablar de infinidad de cambios, como la posibilidad de elegir pareja o amigos de un modo casi comercial según catálogo y preferencias, con robots de búsqueda que nos encuentra a los amigos y parejas con los que el éxito está asegurado gracias a un trabajo sociológico de la presetigiosa doctora Toma Lla, de la universidad de Teca Gas. Pero esta vez, la gran pregunta que me hago es: Qué es lo que de verdad necesitamos? las relaciones o la sensación de que las tenemos?

mmmmmmmmmmmm…….

Qué felicidad, el sol baña mi piel, he aprobado todo, salgo en el periódico, he ganado el premio. Voy a contárselo a “alguien”, necesito compartirlo.

Qué tristeza, llueve, me han expulsado, mi obra no interesa, se me ha roto. A ver si encuentro algo de consuelo, necesito compartirlo.

Compartir sentimientos, sensaciones. Si en la época “patio con pistolas de pistones” éso suponía tocar un timbre y hablarlo cara a cara con alguien, hoy es posible hacerlo de forma menos directa. Todo puede ser solucionado de forma inmediata con unas teclas en una pantalla, con la certeza (ilusión?) de que las letras que aparecen como respuesta son escritas por alguien a quien atribuimos unas propiedades concretas (amistad, amor, etc).

En la mayoría de los casos, ese alguien que nos responde “al otro lado” es alguien a quien conocemos físicamente “a este lado”. Pero también son muchos los casos en los que ese otro lado nos es desconocido, y todo pasa por la recreación mental de un puzzle-ser creado a partir de imágenes, textos, etc.

Y si el otro lado no fuese real? o mejor dicho… y si el otro lado no fuese físico? no fuese humano? acaso habría alguna diferencia? (siempre y cuando no se nos diga, claro)

Pongamos por caso que en una red social cualquiera, la mitad de los usuarios son personas físicas “reales”, mientras que la otra mitad de los usuarios son programas (muy evolucionados, eso sí) con un comportamiento determinado, basado en un perfil concreto. Si a nosotros no se nos comunica esa situación y nos relacionamos con todos ellos como si de personas “reales” se tratase, no trataríamos exactamente igual a todos ellos y todos ellos nos darían la misma “sensación social”? Así, si al enviar un mensaje o chatear con cualquiera de ellos, nos hacen sentirnos amados, nos hacen disfrutar de la amistad, etc, del mismo modo que si fuesen todos ellos “reales”, habría alguna diferencia?

Lo sé, me estoy mareando yo solo… Lo que quiero decir es… No es más importante lo que en nuestra mente ocurra o lo que en nuestro interior sintamos que lo que realmente esté ocurriendo?

Recuerdo una noticia hace unos años en la que se hablaba de que en Japón se vendía una especie de servicio de entrenamiento para solteros y solteras. El servicio se basaba en tener que enviar una serie de sms a una hipotética pareja, a la cual, si se descuidaba no enviando sms de amor de vez en cuando, comprando regalos (enviar sms indicando qué regalo era), etc, se perdía el “juego”. De ese modo se pretendía que la gente estuviese “entrenada” para cuando tuviese una pareja “real” (a parte de sacarles el dinero en el proceso, claro).

O los ya legendarios Tamagochis, las mascotas virutales, a las que tenías que cuidar como si fuesen reales, o morían. Por qué surge un juguete similar? porque la gente quiere tener la sensación de que cuida de alguien-algo pero sin el compromiso o las consecuencias propias de una mascota “real”.

Para evitar el conflicto de lo real-físico con lo virtual, pondré otro ejemplo:

Una persona X se enamora de otra persona Y aunque Y no se enamora de X, pero tampoco le hace ver claramente la situación. Así, X se emociona, vibra, sueña. Envía mensajes, regalos, etc, etc, pensando que Y los aprecia. Durante este proceso, X se siente en plenitud. Todo cobra un cierto sentido, Y. Se levanta por la mañana pensando en Y. Hace ejercicio y se cuida pensando en Y. Se va a dormir pensando en Y. Cuando algo bueno le ocurre, lo comparte con Y. Cuando algo malo le ocurre busca consuelo en Y. Llega un día en que Y cree que es mejor despertar del sueño a X. Hola X, todo ésto está muy bien pero a mí me gusta Z…. Vaya por dios! X se hunde en la miseria…

Durante el tiempo en que X aún no conocía Miseria City, acaso no era algo totalmente real ese amor XY? Acaso hubiese habido alguna diferencia dentro de X si Y hubiese amado en realidad a X o no? Una vez conocida la realidad es evidente que ese cristal de sueños se rompe. Pero mientras tanto… el mundo interno de X era exactamente el mismo que si Y amase a X, ya que así lo sentía.

Si pasamos éste caso al mundo virtual… qué diferencia hay en realidad entre tener 15000 amigos virtuales o 15000 amigos reales? Cuando alguien tiene una lista de amigos de 15000 nicks realemte piensa que son amigos? qué ocurre realmente?

Somos coleccionistas de perfiles?

Hemos llegado al límite social?

Imagino un futuro hermético, envasado al vacío, en el que las personas viven en cubos unipersonales con una conexión del tipo “pantalla” a través de la cual pueden relacionarse con el infinito, sea real o virtual, a quién importa, si nunca tendrá la necesidad de tener un encuentro físico con cualquiera de sus 10000203202032023 amigos?

Todo lo que necesita estará en su pantalla. Amistad, sexo, amor.

Será el único superviviente humano “real” conectado a un infinito mundo “virtual” creado para entretener y mantener su mundo interno satisfecho con la sensación de que se relaciona en sociedad con sus semejantes?

Y todo esto no es ninguna crítica, al contrario… No nos descubre todo este proceso de virtualización social que el ser humano es interior? No acaba resultando complicadamente irónico que, lo más importante en las relaciones con los demás, lo que de verdad importa es cómo esa relación se siente y procesa dentro del individuo?

Implosión social

Y este texto… lo ha escrito alguien “real”? son líneas procesadas por un programa generador de textos representado por una foto de reducido tamaño y un perfil para generar la ilusión de ser real?

Sueña Aimar con ovejas eléctricas?

zzzzzzzzzzzzzzzz

7 iruzkin /// 7 comentarios

  1. Diana dice:

    Inquietante… Quizá ese futuro “hermético” que imaginas esté más cerca de lo que pensamos.
    Muy bueno el post.

  2. June dice:

    Muy bueno, Aimar. En fin, hay muchísimo que decir y que pensar al respecto, pero me parece muy interesante esto de la implosión social, que lo más importante de los procesos de socialización es cómo los vive la persona.

    En cambio, no sé si veo tan claro el cambio de paradigma de la era “llamar al vecino a la puerta para echar un partido” y la era “tengo 10.000 amigos en Facebook”. Internet ha facilitado un montón el proceso, pero creo que la gente siempre ha buscado mecanismos para sentirse acompañada, aunque no fuera un acompañamiento demasiado real. Es una intuición, pero le daré vueltas.

  3. Aimar dice:

    Hola Diana, no sé si será algo bueno o malo, el tiempo dirá… aunque supongo que en estas cosas no hay ni mejor ni peor, simplemente es cómo va evolucionando el modo en que nos relacionamos. Sin ir más lejos… hoy llevo todo el día sin ver a nadie físicamente pero con tantos mails, sms, etc, hasta tengo la sensación de necesitar estar “solo” un rato. Qué mundo! ;)

  4. Aimar dice:

    June!
    En el post lo he simplificado mucho para intentar destacar los cambios, aunque como bien dices no es todo tan “sencillo” ni evidente. Al final todo es un complicado laberinto de espejos en el que nada es lo que parece, sino más bien cómo lo percibimos….

  5. Ignas dice:

    os voy siguiendo… aunque no me atrevo a comentar… sólo deciros que estos posts reflexivos son muy interesantes.

    saludos

  6. Aimar dice:

    Hola Ignas

    Gracias por tu comentario, espero que no te cortes y te animes a comentar más, que siempre es interesante saber vuestros puntos de vista.

    Un saludo!

  7. [...] hoteles y demás negocios), me he apuntado a esta red profesional cuyo nombre no recuerdo… El último post de Aimar me ha tentado a escribir yo también sobre cómo están cambiando las relaciones humanas con las [...]

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