Con la mochila a cuestas me dispongo a seguir las huellas marcadas de Dakar y a salirme del camino cuando la ocasión lo merezca. Me doy la vuelta y observo el camino andado…
En los setenta, el Club Baobab de Dakar supuso un soplo de aire fresco para la ciudad. Abierto cada día de la semana, por él pasaron todos los grandes nombres de la élite senegalesa. Para amenizar las noche se constituyó la Orchestra Baobab, que se caracterizó por su amor a la fusión de estilos. Mestizaje afro-cubano unido a los ritmos tradicionales y al uso del Wolof, un dialecto extendido en el norte de Senegal. Un combo de 10 miembros que aún hoy, con una media de 60 años de edad, sigue en activo con Barthelemy Attisso a la cabeza. Volvieron a escena en 2003 tras un parón a finales de los ochenta y su último trabajo data de 2007. “Made In Dakar” es un homenaje a la ciudad que les dio una oportunidad.
Os invito a escucharles: http://www.myspace.com/orchestrabaobabofficial
La Orchestra extendió un puente entre África, América y Europa que no hubiera sido posible sin el Club homónimo. Además, bajo el nombre de este local, se esconde uno de los mayores nutrientes de agua del continente africano. Y es que una de las ocho especies existentes en el mundo de este árbol completa el árido paisaje de Dakar. El Baobab es capaz de almacenar hasta 100.000 litros de agua en su interior y así hacer frente a las sequías propias de la zona. Sus diez metros de altura también aportan grandes sombras bajo las que refugiarse de las altas temperaturas. Así lo hago. Me siento al fresco y cuando alzo la mirada, me encuentro de nuevo en Bilbao.
Y es que este árbol ha servido de inspiración para la primera colección de moda hombre de Miguel Angel A. Sanz, “Entre Baobabs”.

Acaba de finalizar sus estudios como diseñador de moda en la Escuela Superior de Dieño INEDI de Bilbao y esta primavera ha sido galardonado con el tercer premio de moda masculina Creamoda 2009. Un certamen que se celebró en el mes de mayo y para el que Miguel Angel presentó una colección inspirada en paisajes desiertos. Además del desfile, la colección cuenta con un catálogo del que os extraigo dos imágenes cedidas por el propio diseñador.

Bajo el título “Entre Baobabs”, los diseños de este bilbaíno de 27 años son una muestra de que Dakar y Bilbao están mucho más cerca de lo que pensamos. Y que moda y cultura también pueden ir de la mano.


