Hiriak 09 – JET LAG BIO Rotating Header Image

Bidaiaren amaiera// Fin de trayecto

Bufff, qué difícil es esto…

La bitácora llega a su fin y hay que cerrar el cuaderno aunque aún le queden varias hojas en blanco. En él hemos paritcipado un buen número de personas que han viajado a un montón de lugares. Se podría decir que es un cuaderno  de viajes escrito sólo con un billete, el del Jet Lag.  Lo  bueno de este cuaderno es que va a estar ahí y que  lo podremos leer de vez en cuando. Y  el año que viene, alguien lo reabrirá por una nueva página y el cuento habrá vuelto a empezar. Y se podrá mejorar, arreglar las tapas y forrar con un papel más nuevo.

En este viaje me ha acompañado muchísima gente.  Para empezar quienes me estáis leyendo, y por supuesto e incondicionalmente, mis compañeros/as bloggers y los coordinadores/as de toda esta locura llamada Jet Lag. Me ha encantado conoceros un poquito…

En fin, me siento como esa sensación a la que da nombre este proyecto. Como si aún no hubiera encontrado la hora de sueño, la de comida…y al despertar no supiera en qué continente estoy.

Y es que, a lo largo de estos meses, nos hemos acercado a las diferentes ciudades en las que tiene lugar el evento. Una labor a veces costosa, porque, al menos en mi caso, no conocía el lugar sobre el que he estado escribiendo, Dakar.  Un viaje a veces cuasi-psicotrópico, al que me he ido acostumbrando poco a poco. La  culminación del mismo, cómo no, tuvo lugar la pasada semana dentro del jet lag fest.

Las canastas, las rampas, los juegos, las performances y el lonjaus se resguardaban en enormes contenedores…, y Bilborock se llenaba de baile. Bii Boor Black pudieron sentir el calor del barrio en el que  viven. Una calidez más que palpable que unió a Bilbao con Senegal. Allí, muchos y muchas nos mirábamos a los ojos por primera vez. A pesar de habernos cruzado un millón de veces antes por la ciudad.  Es curioso cómo los prejuicios, la timidez, las etiquetas, los espacios (de los que creemos no podemos salir), quedaron fuera de esa Iglesia. Y yo me sentí muy orgullosa de la ciudad que me acoge.

El concierto fue divertido y el público se entregó a Daara J como en pocos conciertos de bandas euskaldunes  por ejemplo, he visto antes.  Mucho baile, mucho mensaje y buen rollo.

Un final delicioso para el cuaderno de bitácora JET LAG BIO`09. Espero seguir encontrando los numerosos “Senegales” que se encuentran en rincones no tan escondidos de Bilbao.

Y no me enrollo más, que estoy liada…

tengo que abrirme un blog…

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