Ez Presión fue el título del post con el que me presenté en el blog hiriak como representante de una generación que, ciertamente, ha sido denominada como privilegiada. Hemos nacido y crecido en la época de los grandes cambios. Hoy, los treintañeros tienen el mundo en sus manos. Las nuevas tecnologías, las nuevas relaciones, etc. Estamos sobradamente preparados y sobradamente solos. ¿Quizá tenemos tantas herramientas en nuestra mano que no sabemos cuál queremos utilizar?
Evidentemente no tenemos respuestas. No hay una respuesta. Pero todas estas preguntas y muchísimas más, han formado parte del recorrido que hemos realizado a través de estas páginas. Lo joven, lo urbano, y las diferentes maneras de expresarlo han sido cuestionados desde diversas prespectivas. Solo espero que hayamos podido extraer alguna que otra conclusión.
Suena tópico y lo hemos repetido hasta la saciedad, pero hoy, revisando los post escritos a lo largo de estos meses, me ha dado la sensación de haber realizado un viaje. Y es que cuando una se involucra en embrollos de este tipo nunca lo hace sabiendo exactamente dónde se ha metido.
Además, nos hemos acercado a otras maneras de ver el Mundo en que vivimos. Tercer Mundo o Primero, ambos son igual de ricos si hablamos de cultura. Eso es algo que nos une. Aquí y en Dakar, el hip hop denuncia las desigualdades sociales. Me ha gustado viajar a través de Jet Lag a Senegal. Y descubrir sus inquietudes artisticas, sus grupos de hip hop feministas, su artesanía. En fin, todo aquello que he podido ver a través del agujerito que ha ido abriéndose más y más en este tiempo. Las huellas de Dakar marcan más hondo de lo que creemos, y ni el aire del desierto es capaz de allanar sus pasos.
Gracias por permitirme estar aquí…
Nos vemos!


