Sigo nadando, sigo dando brazadas, como puedo, a veces exhausta, otras veces con fuerzas renovadas. Parece que veo a lo lejos una isla,…o no. Avanzo hacia ella, sin embargo me da la sensación de que no me muevo. Creo que estoy en Dakar. Allí comencé la andadura. Aunque no sé si todo esto es un sueño. O es ahora cuando estoy despierta. Estoy cansada…
Ayer fue un día importante en Dakar. Se inauguró una escuela de artes visuales que, a modo de instituto de formación superior pretende acercar las artes a quienes no accedan a niveles superiores. Su nombre es “Taggat” y lleva funcionando unos meses, pero hasta ayer no fue oficialmente presentada. Tomando la lengua nativa Wolof, la escuela pretende cerrar las heridas de las artes. Una cura que pasará por profundizar acerca de diversas disciplinas. Las artes pláticas, la cestería, la cerámica y el batik.

Tela decorada con la técnica batik
Kalidou Kasseé, artista plástico senegalés, ha visto así cumplido un sueño que siempre le había rondado la cabeza y en el que se puso manos a la obra hace 12 años.
Además de abrir una nueva vía entre la escuela y la universidad, Taggat contará con una flexibilidad de horarios que permita a un mayor número de jóvenes a acudir a las clases.
Ahora queda la peor parte, superar la prueba y demostrar al Ministerio de Cultura, quien ha apoyado la propuesta, que esta escuela formará correctamente a sus alumnos.
Me despierto sobresaltada. Ahora me encuentro aferrada a un tronco. Estoy en medio de la nada. O en medio de todo. No lo sé. Quizá alguien se encuentre perdido como yo.Esta vez viene a mi mente una certeza.
LLEGARÉ!



[...] de Jet Lag a Senegal. Y descubrir sus inquietudes artisticas, sus grupos de hip hop feministas, su artesanía. En fin, todo aquello que he podido ver a través del agujerito que ha ido abriéndose más y más [...]